lunedì 26 marzo 2012

¿Existe “el cerebro gay”? (II)

A continuación del primer artículo del lunes pasado.


..........“El sistema nervioso, como centro de integración de la vida instintiva así como del mundo emotivo y afectivo, tiene mucho que ver con la sexualidad, y dado que el comportamiento sexual del varón y de la mujer son distintos, cabe suponer a priori que los centros nerviosos sexuales presenten diferencias en ambos sexos”, así plantea la problemática un experto [1].


En 1978 cuatros científicos del Department of Anatomy and Brain Research Institute de la Universidad de California en Estados Unidos, publicaron un artículo en la prestigiosa revista Brain Research, en el cual se evidenciaba una clara diversidad morfológica entre los dos sexos a nivel del cerebro [2]. Esté fue uno de los primeros trabajos que demostraba el dimorfismo sexual en los centros nerviosos. Se encontró que uno de los núcleos del hipotálamo anterior presentaba en la rata un volumen mayor en los machos que en las hembras.

Simon LeVay, neurocientífico del Salk Institute for Biological Studies de San Diego (uno de los activistas gay más famoso de California), pensó que ese dimorfismo sexual se podría dar también en la especie humana y entre los varones hetero y homosexuales. Así que en 1991 en la prestigiosa revista científica Science fue publicado un estudio en el cual se comprobaba que efectivamente en los humanos se daba el dimorfismo sexual señalado en las ratas, de tal forma que el núcleo 3 del hipotálamo anterior tenía un área casi doble en los varones que en las mujeres [3].

En el mismo estudio, LeVay investigó el comportamiento de este núcleo en un grupo de 27 gays fallecidos a causa del SIDA. Su conclusión fue que en éstos el área era menor que en los heterosexuales y parecida como tamaño a la de las mujeres. LeVay se expresó en estos términos: “estos hallazgos indican que el núcleo investigado presenta un dimorfismo con relación a la orientación sexual, por lo menos en los varones, y sugiere que la orientación sexual tenga un sustrato biológico”. 

De una simple sugerencia se pasó enseguida al hecho: “la homosexualidad tiene una base biológica”. Estos resultados fueron lanzados por los gays a la prensa diaria, sin ninguna matización y con titulares tan llamativos como: “LeVay y su grupo han demostrado la base neurológica de la gaycidad”.

Estas interpretaciones interesadas de los resultados y la escasa significación estadística de los valores dados por LeVay, fueron suficientes para estimular la comunidad científica que contestó con una serie de artículos críticos [4].

Efectivamente, varios neurocientíficos no se explicaban que siendo LeVay un investigador serio en los trabajos que hasta ese momento había publicado, hubiera firmado un artículo con una base insuficiente para llegar a las conclusiones que llegó. El número de casos estudiados por LeVay, teniendo en cuenta la dispersión de los valores obtenidos, era insuficiente para extraer ninguna conclusión. En efecto, el núcleo en cuestión en algunos gays presentaba un área semejante a la de los heterosexuales y, al contrario, en algunos heterosexuales el volumen de dicho núcleo era poco mayor que en las mujeres.

Se podría también argüir que, mientras LeVay tomaba el tamaño del núcleo como elemento discriminativo, en realidad hubiera resultado más específico el número de neuronas o la cariometría.

Swaab y Hofman afirmaban claramente que las observaciones de LeVay no estaban todavía confirmadas, ni estaban claras sus implicaciones funcionales [5].

Así que LeVay se vio obligado a explicar que lo publicado correspondía a un estudio inicial, que sería proseguido más adelante. Han pasado más de 10 años de esta declaración y todavía la comunidad científica está a la espera.



[1] L. M. Gonzalo Sanz, Entre libertad y determinismo. Genes, cerebro y ambiente en la conducta humana, Ediciones Cristiandad, Madrid 2007, p. 96.

[2] R. A. Gorski, J. H. Gordon, J. E. Shryne, A. M. Southam, Evidence for a morphological sex difference within the medial preoptic area of the rat brain, «Brain Research» 148, 1978, pp. 333-346.

[3] S. LeVay, A difference in hypothalamic structure between heterosexsual and homosexual men, «Science» 253, 1991, pp. 1034-1037.

[4] D. F. Swaab, M. A. Hofman, Sexual differentiation of the human hypothalamus in relation to gender and sexual orientation, «Trends Neuroscience» 18, 1995, pp. 264-270.

[5] Ibid.

Nessun commento:

Posta un commento