por Alberto Carrara, L.C.
Santiago de Chile, Universidad Finis Terrae. Al concluir esta cuarta y última de mis semanas académicas
en Santiago de Chile, les presento aquí
la síntesis de la conclusión a los cursos intensivos para
estudiantes y docentes acerca del trans
y post-humanismo. La presentación en
Prezi se puede ver AQUÍ.
En los cursos La persona en la era del post-humano. Tecnología y neurociencias al servicio del sueño de la inmortalidad:
reflexión interdisciplinar en el marco de la neurobioética contemporánea, y La persona humana entre ciborg y
virtualidad: corporeidad y conciencia a
la luz de una reflexión antropológica interdisciplinar, he podido
resumir, bajo un mismo marco conceptual, el del post-humanismo, distintas
investigaciones relativas a la robótica y a las neurociencias.
Después de una reflexión acerca
de la ética de los medios, de los fines y la distinción entre “terapia” y “perfeccionamiento”,
he considerado algunas de las principales refutaciones a los argumentos de los bioéticos
contemporáneos Peter Singer y Hugo T. Engelhardt.
Sucesivamente, he presentado la
propuesta de una antropología que de los hallazgos neuro-científicos y
neuro-tecnológicos, logre integrar dentro de un marco realista e integral, las múltiples
dimensiones constitutivas del ser humano (una neuro-antropología realista). Gracias
a las reflexiones del filósofo y neurobioético canadiense Walter Glannon,
al concluir estos cursos he vuelto al cerebro y a la corporeidad-integral
del ser humano que es la persona humana.
El movimiento conceptual se
concretiza en una verdadera huida de la descomposición sustancial-ontológica
de René Descartes (¡Huir
de Descartes!) que logre recomponer y reunificar los dos mundos cartesianos,
mente y cuerpo, en una visión integral de la persona humana que no se
reduce simplemente a sus accidentes en acto, como puede ser la autoconciencia
subjetiva (al estilo del reduccionismo de John Locke), y que, al mismo tiempo,
logre dignificar nuestra corporeidad en todos sus aspectos. Nuestro cuerpo
no es un objeto lleno de limitaciones (fragilidad, viejez, enfermedad, muerte) de
las cuales huir de manera obsesiva, sino el espacio hermoso de posibilidad
de nuestro desarrollo integral como personas. No tengo un cuerpo, sino que
soy mí mismo cuerpo.
A seguir el esquema de la conclusión de estos módulos
acerca del post-humanismo:
Conclusiones
1) Ética de los medios, ética de los
fines y distinción entre terapia y perfeccionamiento
2) Refutación de los argumentos de Peter Singer
3) Refutación de los argumentos de H. T. Engelhardt
4) Para una antropología
[neuro]bioética: una reflexión
neurobioética realista para volver al cerebro y a la corporeidad-integral del
ser humano que es la persona humana
i.
Un largo camino
de “naturalización” del espíritu y la gran olvidada: la “naturaleza humana”
ii.
¡Huir de Descartes!: recomponer y reunificar los dos mundos cartesianos
iii.
El “monismo” realista: la uni-dualidad antropológica



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